Columna de Opinión Grupos Étnicos Noticias y artículos Suroccidente

SALUDO AL CRIC EN EL 50 ANIVERSARIO

Feb 24, 2021 Camilo Gonzalez Posso

SALUDO AL CRIC EN EL 50 ANIVERSARIO

24   de febrero de 1971 – 24 de febrero de 2021

Mensaje de Camilo González Posso – INDEPAZ

Durante estos 50 años el Consejo Regional Indígena del Cauca ha hecho historia en Colombia y en el continente

–        como ejemplo de organización de pueblos originarios, de afirmación de identidad, cosmovisiones, culturas, lenguas, ley de origen, derecho propio y ancestral;

–        ejemplo de lucha por el territorio, por los derechos como parte de la madre tierra, de su sabiduría encarnada en sus mayores, mamas, taitas, sanadoras, médicos;

–        ejemplo en la defensa de los sitios sagrados, de los páramos y fuentes de agua; de las costumbres y de las economías solidarias en la propiedad colectiva de resguardos; de democracia en los cabildos, la guardia, la justicia;

–        ejemplo de lucha, resistencia y minga en hermandad con otros, con las colectividades y personas víctimas de la discriminación, explotación, desposeción y violencias.

En 1971 fuimos testigos de la formación del CRIC, en ese proceso que recogió décadas de resistencia desde los tiempos de Quintin Lame y Jose Gonzalo Sanchez. Entre febrero y septiembre de ese año se construyó la organización y el programa que hasta ahora ha sido síntesis de unidad, tal como se proclamó en Tacueyo ese 6 de septiembre de 1971, cuando se reunieron en La Susana los delegados de 13 resguardos.

Ese año 1971 estuvo lleno de grandes acontecimientos que hicieron resonancia con la emergencia de nuevas expresiones del movimiento indigena. Algunos acompañamos en el sur del Valle y norte del Cauca las movilizaciones campesinas por la tierra y participamos en la creación de la ANUC, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos; con Jaime Vazquez, Carlos Anzizar Rico y otros de la Junta Directiva redactamos el Primer Mandato Campesino en la asamblea realizada en Fúquene en agosto de ese año.

Mientras culminaba en Toribío la asamblea que convocó FRESAGRO y nacía el CRIC, en esos días de febrero, se levantaban los estudiantes de la Universidad del Valle con las banderas de la autonomía y la defensa de la educación pública; el 26 de febrero de 1971 fue ocupada militarmente la universidad, asesinado Jalisco Mejia y en medio del toque de queda y el Estado de Sitio, la tropa disparó contra los jóvenes causando muerte y desatando una de las más importantes movilizaciones estudiantiles del siglo XX en Colombia. Los disparos, como el que cobró la vida de Tuto Gonzalez el 4 de marzo de 1971 en Popayán, no lograron acallar las demandas ni aplacar la rebeldía.

Fue una década de grandes movilizaciones y también de despotismo animado por gobiernos ilegítimos que prolongaron con maniobras el Frente Nacional; lo hicieron con el robo de las elecciones el 19 de abril de 1970, con la contrareforma agraria a sangre y fuego declarada en el Pacto de Chicoral; recurrieron al tratamiento de guerra al sindicalismo y a las huelgas de FECODE que tuvo su clímax en la represión al Paro Cívico Nacional en 1977; intentaron ahogar la protesta con la imposición de la dictadura del Estado de Sitio y el Estatuto de Seguridad.

En el centro de todas estas causas por la vida, el territorio y la democracia, en estas décadas se situó el movimiento indigena, con el CRIC, AICO, la ONIC, la Confederación Tayrona: todos hermanados con las banderas de libertad, justicia, solidaridad y equidad.

Cincuenta años después saludamos con amistad y reconocimiento a tantas personas que han sido alma y sangre de estas gestas. Entre ellos recordamos a Miguel Tránsito Sánchez, Héctor Cuchillo, Antonio Sánchez, Julio Tunubalá, Manuel Trino Morales, Gregorio Palechor, Guillermo Tenorio, Javier Calambas, Juan Cometa, Benjamin. Recordamos por supuesto a Pedro Leon, Gustavo, Edgar, Pablo Tattay, Graciela, Gildardo, Alfonso, Henry, Feliciano, Eduardo, Jorge,  Jhoe, Alcibiades,  José Domingo, Aida, Nelson, Giovanni, Libio, Ana, Nohelia, Eduar, Dario, Alberto, Jesus, José, Ermes; a Alvaro Ulcué martirizado y al entrañable Anatolio Quira. La lista sigue y ha crecido con el nombre de hombres y mujeres extraordinarios con quienes hemos tenido la fortuna de encontrarnos en la minga y en la búsqueda cotidiana.

En este 50 aniversario saludamos también el compromiso del CRIC en la búsqueda de la paz con justicia social, con respeto a la autonomía, autodeterminación, jurisdicción y gobierno propio de los pueblos étnicos.

Los saludo acompañando al himno de la Guardia:

La tierra sabe, la tierra piensa
Guardia, guardia, fuerza, fuerza
Guardianes de la vida, guardianes del planeta
De esta tierra herida, de esta tierra nuestra

Astros luminosos protegiendo la paz
Pastores poderosos, precursores de paz

Guardia, guardia, fuerza, fuerza