Conflicto, Paz y DDHH Gobierno Hechos de Paz

Comenzar la transición

Ene 11, 2016 Camilo Gonzalez Posso
El presidente Juan Manuel Santos se reunió con el equipo negociador de paz y expertos internacionales para definir los lineamientos de la negociación en 2016. Desde Indepaz, el director Camilo González Posso, plantea si es el momento de iniciar un gobierno de transición que acoja diferentes sectores políticos ajenos a la Unidad Nacional pero comprometidos con la paz y la reconciliación.
El presidente Juan Manuel Santos se reunió con el equipo negociador de paz y expertos internacionales para definir los lineamientos de la negociación en 2016. Desde Indepaz, el director, Camilo González Posso, plantea si es el momento de iniciar un gobierno de transición que acoja diferentes sectores políticos ajenos a la Unidad Nacional pero comprometidos con la paz y la reconciliación.

 

Por: Camilo González Posso

En cuanto a pronósticos políticos para el 2016 hay muchas coincidencias entre los columnistas pronosticadores: que será el año de la paz, con firma de acuerdos entre marzo y julio; que se reinventaran el plebiscito con campaña a mil en el segundo semestre y se aprobará la comisión legislativa especial, con enredos para funcionar y resistencia en La Habana; que ELN y el gobierno  por fin se sentarán en público a intentar la paz; que el gobierno arreciará su ofensiva contra el clan Úsuga y también se hablará de nueva política antidroga.

Sin terminar el año comenzarán a hablar de precandidatos y a hacer encuestas con Germán Vargas Lleras, Humberto De la Calle, Gustavo Petro, Oscar Iván Zuluaga, Marta Lucia Ramírez, Iván Cepeda y hasta Álvaro Leyva. Muchos hablaran de Constituyente para después de 2018.  El Papa anunciará su voto por la paz de Colombia y el uribismo tendrá menos beligerancia contra los acuerdos pero se abstendrá en la refrendación. Absolverán al procurador Alejandro Ordoñez por todo lo que ha hecho y les enredarán la vida a los que le incomoden. Plinio Apuleyo y Fernando Londoño Hoyos hablarán de la libertad para Rito Alejo. Por su parte, el INPEC de pronto suelta a los 30 presos políticos de las FARC antes del 20 de julio. Y por supuesto, el gobierno seguirá montando su transición con leyes al estilo de la que aprueba las ZIDRES y otras que tranquilizan a varios poderes.

Todo está escrito en el horóscopo de Mavé y Puerta y en el almanaque Bristol, incluida la temporada de incendios y la de inundaciones. También está anunciada la caída de la economía con crecimiento por debajo del 3% en el PIB y tasa de desempleo del 10%.  Todos los balances de la industria y de la agricultura estarán en rojo menos los de las empresas candidatas a ZIDRES y las macroinversiones de “interés nacional y social” que tendrán salvavidas de subsidios, créditos blandos y exenciones. Sólo los bancos y los contratistas de grandes obras tendrán garantía de crecimiento en sus utilidades.

¿Gobierno de transición?

Esa retahíla es cosa sabida. Se ha escrito menos de otras variantes para este año que ya llegó. ¿Se va a ensayar un gobierno de transición?  Hacia allá han apuntado las noticias de segunda plana. Con buenos argumentos se habla de la conveniencia de un gabinete de paz, con participación de sectores que fueron positivos a la hora de la reelección de Santos con el argumento de defender la posibilidad de los acuerdos de paz.

La excandidata a la alcaldía de Bogotá Clara López ha sonado para un Ministerio y Jorge Londoño por el lado de los verdes para otro. Y no falta la idea de incluir a Leyva o alguien que les suene bien en La Habana. Este sería el gabinete para la refrendación, implementación y garantía de los acuerdos en su primera etapa. Esa hipótesis daría un giro inédito a la política.

Contra la idea de un gobierno de transición, con todos los defensores de los acuerdos de paz y de su efectiva puesta en marcha, se atraviesan cálculos electorales y de sectores del Polo o de los Verdes que no quieren arriesgarse ante un desgaste de Santos. Fracciones como la del MOIR en el Polo, otros verdes o rojos con aspiraciones presidenciales y algunos más que son enemigos del modelo neoliberal, le dan más importancia y posibilidad a la oposición y a perfilar desde ahora una alternancia del poder que si no fructifica en el 2018 será la cuota inicial para el 2022.

En la baraja de precandidatos ya están Jorge Enrique Robledo, Claudia López, Piedad Córdoba y por supuesto Gustavo Petro. Esa legítima aspiración no los ubica automáticamente en contra de ingresar al gobierno (si los llama Santos por supuesto), pero incide en los cálculos a veces con la idea equivocada de que estando su partido por fuera, aunque en alianzas frente a la refrendación y otros temas de la paz, tienen mayor fuerza política y más capacidad de resistencia a las políticas hegemónicas.

Implementar los acuerdos desde ahora

El presidente del Congreso, Luis Fernando Velasco, soltó otra idea que completaría el cambio en los pronósticos: que se inicie en la próxima legislatura la implementación del acuerdo en justicia, incluyendo en el Acto Legislativo en curso lo adoptado en La Habana sobre Jurisdicción Especial de Paz. Según Velasco es técnicamente posible agregarlo en febrero a la reforma constitucional que busca aprobar la Comisión Especial Legislativa. Así se tendría en firme antes del 20 de julio del 2016.

Con la misma lógica de Velasco se pueden tomar desde febrero iniciativas legislativas y administrativas sobre política rural, antidrogas y de apertura política. Eso significa comenzar a implementar, con el entendido de que antes de terminar la legislatura se habrá llegado a la firma del Acuerdo Final de terminación del conflicto y construcción de paz.

El voto ciudadano para la refrendación le daría así el apoyo al conjunto de los acuerdos y a la actuación del gobierno y del Congreso que dan muestras de estar jugando por la paz. Sería una refrendación de legitimación de los acuerdos y de reafirmación del mandato a la sociedad y a todos los poderes del Estado para el cumplimiento de lo pactado y la toma de las decisiones adecuadas a su realización.

Ya pasó el día de los inocentes pero eso no es óbice para que se imaginen otros escenarios audaces hacia la paz. Otra manera de hacer este tránsito sería comenzar desde ahora la implementación de los acuerdos, en una ruta concertada, y ensayar un gobierno de transición que sea garante de los pactos y de los cambios, incluida la posibilidad de un proceso constituyente. Lo más probable es que se cumplan los pronósticos del horóscopo nacional, pero de pronto se alinean otros astros. He dicho y desdicho.